Carta de los Curas en la Opción por los Pobres – Regional NOA Sacerdotes se dirigen a a nuestras comunidades

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Hermanos y hermanas. Como curas, hoy más que nunca nos sentimos cercanos a ustedes y a nuestro pueblo del norte argentino.
Compartimos el dolor y la frustración de quienes en estos últimos días del año ya perdieron sus trabajos, de quienes no podrán comprar carne y leche para sus hijos, porque este nuevo gobierno priorizó los negocios de los más poderosos a los derechos adquiridos durante años de lucha, derechos que nos son despojados en beneficio de los intereses escandalosos de pocos.

Acompañamos el camino sufrido de este pueblo que amamos… Queremos vivir estos días de la Argentina cerca de ustedes, porque nos ilumina el pensamiento de quienes ya estuvieron cerca de sus compañeros de lucha: «No lucha contra la injusticia sólo el que la padece, sino también el que la comprende…»

Nuestros mártires nos alientan a tener palabras de ternura para ustedes. Ellos se jugaron la vida por sus hermanas y hermanos, y hoy nos interpelan para decir una palabra de aliento, profética. “¡No es posible morirse de hambre en la Patria bendita del pan…!”.

No podemos aceptarlo sin expresar las injusticias que claman al cielo. Por eso: Denunciamos el hambre de nuestras madres, de los niños y trabajadores que este gobierno elige como política económica.
Denunciamos a las grandes empresas monopólicas que ya multiplicaron sus ganancias a costa del hambre del pueblo.
Denunciamos a quienes ponen a la democracia, que tanto nos costó, que tantas vidas se llevó en verdadero peligro de disolución.
Denunciamos a los jueces de la corte Suprema que han elegido irse de vacaciones antes que tratar la inconstitucionalidad del decreto de Milei que avasalla ¡hoy! cientos de derechos de todas y todos los argentinos.

Denunciamos el silencio de quienes tienen que hablar y callan “prudentemente”.

A pesar de todo esto, confiamos en el Dios de la Vida. Jesús de Nazareth, el “hombre que pasó haciendo el bien” (Hech. 10, 38) porque puso su propia vida en riesgo hasta perderla por anunciar el Reino de la justicia y la paz, donde todas y todos tienen un lugar.

“Hay que seguir andando nomás” (decía Mons. Angelelli) con pasión y acción hacia tiempos más
humanos.

Saludamos a nuestras Familias de trabajadores y trabajadoras, a nuestros sembradores que siguen
cuidando la tierra que es vida, a nuestras mamas y papás que apuestan al futuro de sus hijos, a nuestras y nuestros jóvenes que sueñan ser felices y plenos en un mundo que parecer haber perdido el rumbo.
La Navidad es la apuesta profética del Amor a toda costa. ¡Feliz Navidad y un año nuevo de paz y justicia, queridas comunidades…!

Curas en la Opción por los Pobres. Regional NOA
(Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja y Córdoba)


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