MOVIMIENTO ARGENTINO DE SOLIDARIDAD CON CUBA: ¡FIN AL BLOQUEO, YA! Historia, política y revolución de dos Pueblos Latinoamericanos

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El 26 de julio es una fecha signada por la rebeldía, la lucha por la emancipación y el sentir de los pueblos que desean una sociedad con justicia y equidad.

El 26 de julio de 1822 se reunían en Guayaquil dos de los grandes libertadores de Nuestra América, el General José de San Martín y el General Simón Bolívar.  Ambos debatían estrategia política y militar para garantizar la emancipación de Sudamérica.

San Martín llega a esa reunión sin el apoyo del gobierno de Buenos Aires. Bernardino Rivadavia había decidido el fin de la Campaña Libertadora; quitándole todo apoyo económico, militar y político para continuar la campaña. El poder real de Buenos Aires consideró al Libertador un traidor por negarse a participar de la guerra interna entre argentinos. Sólo contaba con el apoyo de los caudillos Estanislao López y Francisco Ramírez, más el del gobernador de Córdoba Juan Bautista Bustos.

San Martín fue al exilio, y desde allí, continuó con su ideario libertario, como cuando felicitó a los argentinos por la Gesta de La Vuelta de Obligado.

El 26 de julio de 1952 pasa a la inmortalidad la compañera Eva Duarte, Evita. La abanderada de los humildes de Argentina. Amada por el pueblo trabajador, por su rebeldía ante el poder permanente y su mirada atenta a los desposeídos.

El odio de la burguesía argentina a Evita era un odio de clase. No aceptan el ascenso social y económico de los trabajadores. No toleran que la clase a la que oprimen se les revele y luche por sus conquistas sociales. Así ahogaron en sangre la lucha de los obreros de La Forestal en Santa Fe y Chaco, la Patagonia Rebelde y la Semana Trágica en los talleres Vasena de Buenos Aires.

El 26 de julio de 1953 se manifiesta un nuevo escenario de la lucha de clases, esta vez en el Caribe, en Cuba. El pueblo cubano como continuidad de su lucha histórica por la liberación del yugo colonial e imperialista organiza los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en las ciudades de Santiago de Cuba y Bayamo.

La dominación imperialista en Cuba se expresaba con la Dictadura de Fulgencio Batista,  brazo armado de la burguesía genuflexa y lamebotas, como ocurría y ocurre en Nuestra América. Estas dictaduras, son la expresión de la lucha de clases, son su  profundización por parte del poder permanente, que mueve piezas de su estructura de dominación para preservar su hegemonía.

A esto se enfrentaron los revolucionarios cubanos, liderados por Fidel Castro Ruz, que decidieron el asalto a los cuarteles y derrotar al imperialismo. Las fuerzas del lacayo Fulgencio Batista, abortaron el intento, pero no pudieron evitar el triunfo Revolucionario del 1° de enero de 1959.

En el juicio realizado a los moncadistas, en octubre de 1953, Fidel Castro elabora en su alegato el programa de la Revolución Cubana, conocido como “La historia me absolverá”, que es un verdadero manifiesto comunista de la Patria Grande.

Marcamos estos tres momentos históricos, porque son parte ineludible de la lucha por la segunda independencia de Nuestra América, como nos orientara el Che Guevara en el mensaje a los argentinos el 25 de mayo de 1962.

Es la lucha de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños contra un enemigo común: “El imperialismo y sus representantes locales”.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, que no sólo asumió el gobierno, sino que tomó el poder que ostentaba hasta entonces la burguesía cubana aliada al imperialismo, EEUU intensificó acciones desestabilizadoras y contrarrevolucionarias para restablecer su dominio en Cuba.

El 6 de abril de 1960 Lester D. Mallory, Vicesecretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, en un memorándum secreto del Departamento de Estado definía:

La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”, estableciendo las bases ideológicas del criminal y genocida bloqueo que EEUU sostiene contra Cuba hasta el presente.

La pandemia que azota a la humanidad ha agravado la crisis civilizatoria a la que nos somete el capitalismo globalizado neoliberalmente. Ha desnudado su brutal esencia destructiva y alienante. Nunca la humanidad ha estado tan desprotegida ante la angustiosa preocupación del contagio del Covid 19 y la muerte. EEUU, lejos de disponer todos los recursos para proteger la vida en el planeta desató una guerra de laboratorios para apropiarse de más recursos de nuestros pueblos.

Desde el 11 de julio pasado, el imperialismo dio inicio coordinado a la guerra de 5ta. Generación contra Cuba, con la implicancia de todas las fuerzas de la derecha continental en el acoso a las Embajadas de Cuba, en la guerra en redes sociales y en todos los medios de comunicación. Siempre utilizando la mentira en la propaganda intentando manipular la opinión pública, como lo hicieran en julio de 1953 cuando dieron (por primera vez) muerto a Fidel Castro.

El gobierno revolucionario y el pueblo cubano no olvidan y mucho menos abandonan la lucha histórica de emancipación y dignidad, y la rebeldía de los moncadistas se hace presente para mostrar al mundo que a Cuba se la respeta y ningún grupo de mequetrefes puede torcer el rumbo socialista en el que todo un pueblo avanza.

Por eso en este 26 de julio, asumimos el legado histórico de los libertadores San Martín y Bolívar, por una Patria Grande liberada. Con la rebeldía provocadora y desafiante de Evita, la abanderada de los humildes argentinos, que nos sigue orientando a que “seremos revolucionarios o no seremos nada”; con la convicción de los héroes del Moncada que comprendieron que al imperialismo hay que enfrentarlo y derrotarlo. Con ese peso histórico de la lucha de nuestros pueblos por la liberación, nos convocamos para construir la unidad necesaria en Argentina y en todo el continente, ejerciendo una gran solidaridad internacionalista para golpear como un solo puño al imperialismo yanqui en su intento invasor a Cuba.

¡CUBA NO ESTÁ SOLA!      ¡FIN DEL BLOQUEO YA!                                                                                                                26 de julio de 2021 MOVIMIENTO ARGENTINO DE SOLIDARIDAD CON CUBA


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