¿Cómo prevenir un ataque cerebral? “Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV)”

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Cada 29 de octubre se conmemora el “Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV)”, destinado a informar y concientizar a la comunidad acerca de esta enfermedad. Cómo cuidarse para prevenirlo. Qué imágenes del cerebro pueden realizarse.

El accidente cerebrovascular (ACV) es la segunda causa más común de muerte y la tercera de discapacidad en todo el mundo, lo que se traduce en aproximadamente 6,5 millones de muertes anuales.

Los estudios realizados en el año 2013 demostraron que, en la población argentina, ocurren alrededor de 160 ACV´s  por cada 100.000 habitantes en un año. De los cuales el 60% son nuevos casos y el 40% corresponde a recurrencias. Las estimaciones del 2022, basándose en el incremento de algunos de los factores de riesgo, sostienen que la prevalencia o cantidad de personas con la enfermedad, también está en aumento.

“Los accidentes cerebrovasculares suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el cerebro. Según su naturaleza patológica se divide en: isquémico y hemorrágico. Seis de cada diez personas que padecen accidentes cerebrovasculares mueren o quedan con alguna discapacidad, de ahí la importancia de conocer los síntomas clásicos y actuar con rapidez”, explica el Dr. Javier Groppo (MN: 149639 – MP: 337128), Médico Neurólogo Especialista en Parkinson y Trastornos del Movimiento del Sanatorio Otamendi y Miroli, el Sanatorio Clínica Modelo de Morón y el Centro de Parkinson y Trastornos del Movimiento (CABA).

Para poder prevenir un futuro accidente cerebrovascular hay algunas prácticas que se pueden llevar a cabo en la vida diaria y que ayudan a tener una vida más saludable y de esta forma, prevenir no solo el ataque cerebral sino también otras patologías.

“Es necesario reducir el consumo de sal. Si se tiene en cuenta que el sodio eleva la tensión arterial, la reducción de la cantidad diaria es una sencilla forma de prevenir esta enfermedad”, explica el Dr. Javier Groppo.

Otra de las formas de tener una vida más saludable es hacer ejercicio físico. Existen investigaciones que demuestran que las personas que caminan 30 minutos al día la mayoría de los días de la semana o nadan dos veces por semana pueden tener un ACV menos grave o, incluso, evitarlo.

Sin dudas el cigarrillo es un dato a tener en cuenta. Para todo tipo de patologías. “El consumo de tabaco aumenta cuatro veces el riesgo de padecer un evento cerebrovascular, por lo tanto si fuma es recomendable que busque ayuda para dejar de hacerlo”, dice el Dr. Javier Groppo.

La dieta ideal es variada y equilibrada, en lo posible al estilo “mediterráneo”. Esto implica comer muchas frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva. También algo de pescado, aves y productos lácteos, sin mucha carne roja.

 Limitar el consumo de alcohol al mínimo posible, ya que éste no deja de ser un factor de riesgo para que se produzcan los ACV´s.

“También es muy importante controlar el colesterol, principalmente el colesterol LDL o `malo´. Se lo puede reducir evitando el consumo de carne roja, manteca, comidas fritas, queso en exceso y alimentos que tengan muchas grasas saturadas.”

Un estudio que analiza el cerebro

Otra forma de cuidar el cerebro es recurrir a la consulta médica de URGENCIA ante síntomas como asimetría de la mitad de la cara, caída repentina de uno de los brazos, habla incoherente o dolor de cabeza en estallido.

«La primera clave, cuando un paciente tiene síntomas, es determinar rápidamente si se trata de un ACV isquémico o hemorrágico. Luego, si fue causado por la obstrucción o la ruptura de una arteria cerebral respectivamente”, sostiene el Dr. Javier Groppo y agrega que otra clave es determinar cuánto tiempo lleva transcurrido. «A través de las imágenes nosotros podemos tener parámetros claves de la situación del cerebro del paciente y orientar sobre las medidas terapéuticas para disminuir las secuelas del ACV», plantea.

La sofisticación de la tecnología de hoy permite estudiar el estado de las arterias cerebrales, la autorregulación y la presión cerebral. Para esto se utiliza un equipamiento de punta llamado doppler transcraneal que mide la velocidad del flujo sanguíneo en las principales arterias del cerebro de forma no invasiva porque utiliza un método ultrasónico lo que permite ser repetible e inocuo. El equipo “facilita la detección de estenosis y émbolos que pudiesen circular por el torrente sanguíneo”, comenta Tomás Piqueras, CEO de Centro de Servicios Hospitalarios. Y agrega: “El estudio aporta un valor fundamental al diagnóstico en etapas tempranas de las enfermedades del cerebro y en su prevención”.

Algunos de los campos de aplicación son:

  • Diagnóstico regular del estado de las arterias cerebrales, la auto regulación, la presión cerebral y la muerte cerebral.
  • Detección y monitoreo de vasoespasmo, detección de émbolos y monitoreo de eventos isquémicos.
  • Diagnóstico de estenosis y oclusión intracraneal.
  • Evaluación y monitoreo del flujo sanguíneo intracraneal peri-operatorio

“Todas las instituciones médicas de renombre cuentan o procuran contar con equipos para la realización de doppler transcraneal. Especialmente con el desarrollo del neurointensivismo como subespecialidad dentro de los nuevos enfoques de cuidados intensivos”, comenta el Tomás Piqueras de CSH (Centro de Servicios Hospitalarios).


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