Por negligencia médica y abuso de autoridad, comunidades originarias exigen la remoción de un Gerente Hospitalario Ariel Sosa, Gerente del Hospital, decidió derivar a una bebé y su madre a la ciudad de Tartagal sin dar aviso a familiares.

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Todo comenzó con una paciente bebé de año y medio, internada en el hospital de Santa Victoria del Este, provincia de Salta, quien junto a su mamá -una joven wichí- fueron trasladadas en plena madrugada del fin de semana, sin permitirles avisar a familiares, ni cacique de la situación.

El malestar que le generó a Sosa, la nota en la que se dio cuenta del estado grave del hospital, los reclamos por mala atención, las conductas xenófobas que padecen los propios originarios, parecen haber motivado el traslado intempestivo en medio de la noche. Así con lo puesto, sin medios para comunicarse con su grupo de arraigo, la señora Pérez, una joven madre originaria, fue llevada junto a su beba quien padece desnutrición. https://infopais.com.ar/wichis-en-salta-reclaman-a-salud-provincial-por-mala-atencion-a-una-bebe-hospitalizada/

Ante este hecho, la autoridad comunitaria para la población indígena a la que pertenecen madre e hija, el cacique Abel Mendoza -enterado por el abuelo de la niña- llamó al médico Sosa para solicitar detalles e información del paradero de ambas. Además del mal talante para contestar en una situación tan delicada, le negó esa información amparándose en que el cacique no tiene lazos parentales con la madre, ni la beba. Mendoza, maestro bilingüe en la comunidad, intentó explicarle al médico que las gestiones, novedades y situaciones de las personas que viven en la comunidad le son remitidas por su liderazo cultural como referente comunitario, premisa que fue desestimada por el médico y que conllevo un maltrato verbal hacia el docente bilingüe. Tras esto, Mendoza a IP expresó: «Niyhatey lhayhis yhik at ta itsiteyhej olhamelh ta owichi ta , wuj ta op’altseyh’ahay ihi wet yha’í lahuyha imak ta neke olhamelh . Niyhat ta ihi khachawet Santa Víctoria Este , nech’ejualamáti itatsi najuaj , t’etanej wet lapunjuas tok yhahanej chik is wok khá téta niyhaso juitsaj » «Los profesionales que están en frente de la salud , no nos atienden como corresponde y no nos hace valer nuestros derechos como seres humanos o porque somos Originarios de la clase baja , nos sentimos desprotegidos ante el estado cada vez más , y la actitud de este gerente del hospital de Santa Victoria Este por maltratos y mala atención y discriminación hacia los pueblos originarios del norte » expresó Mendoza, afligido porque no se dio con la joven madre, ni con la niña enferma. La madre está incomunicada, sola, sin dinero, ni familiares que la contengan en estas horas angustiosas.

PROTESTA EN LA RUTA POR LA APARICIÓN DE LA MADRE Y LA BEBÉ DERIVADAS

La tesitura del médico, en su lugar como GERENTE DEL HOSPITAL rural, está en conflicto con el planteo cultural y social que le realizara el pueblo wichí por la ausencia de ambas mujeres. La violencia institucional desatada sobre la paciente, una menor de edad incapaz de valerse por sí misma y su progenitora, una joven wichí, es inusitada.

Por ello, la UNIÓN AUTÓNOMA DE COMUNIDADES ORIGINARIAS DEL PILCOMAYO, decidieron expresar su reclamo mediante un corte de ruta en la zona, para manifestar varios de los desacuerdos que se suscitan por situaciones irresolutas que le corresponden al Estado provincial, dar respuestas concretas y acertadas a esas demandas que se generan de modo permanente y que siendo invisibilizadas quizás por la distancia con la Capital, o simplemente porque la causa indigenista está tratada como el temario de las periferias sociales y políticas; cada protesta que surge expone el amplio listado de asuntos pendientes que van desde el incumplimiento del derecho alimentario -causa primordial de la desnutrición- hasta la imposibilidad de acceder a fuentes de energía, recursos como el agua potable, la vivienda, el trabajo digno, títulos de propiedad, entre otros.

El Ministerio de Salud de la Provincia, en gerencia de hospitales en zonas rurales, pero principalmente aquellos en las áreas fronterizas, transcurren la ineptitud de los perfiles elegidos para los cargos onerosos en cargas estatales y que en vez de resolver lo urgente, lo necesario y lo indispensable, por el contrario, incrementan los malestares, los conflictos y las acciones que siempre ponen a los más vulnerables al borde de la muerte.

 


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