NO SOY YO, SOMOS NOSOTROS: BOLIVIA PROPONE REPENSAR EL MUNDO EL SENTIDO PLURAL Y COMUNITARIO QUE VIENE CON LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN EL EJE DE LA POLÍTICA SUDAMERICANA

Compartir este artículo

LA LUCHA COLECTIVA QUEDA EN CLARO LUEGO DE UN AÑO DE DURAS LUCHAS REALIZADAS POR EL PUEBLO BOLIVIANO PARA RECUPERAR LA DEMOCRACIA Y CONSECUENTEMENTE PARA RECONSTRUIR UN ESTADO PLURINACIONAL A TRAVÉS DE UNA DIRIGENCIA QUE DEFIENDA EL PROCESO CULTURAL DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.

El Estado Plurinacional de Bolivia continua buscando su segunda y definitiva independencia a través de la lucha, la solidaridad y el amor de un pueblo.

Luego de un año del golpe de estado y un gobierno de facto, hombres y mujeres lucharon con honor y gloria para recuperar la democracia y la institucionalidad en Bolivia.

Durante la ceremonia de asunción, el Presidente Luis Arce y el Vicepresidente David Choquehuanca dieron discursos emblemáticos que van a dar que hablar por mucho tiempo y van a quedar para siempre en la memoria de los pueblos que luchan por construir un mundo donde quepan todos los mundos.

https://ar.radiocut.fm/audiocut/jallalla-bolivia/

España, Argentina y Bolivia contra los golpes de ultraderecha 

Texto completo del documento Declaración de La Paz En defensa de la democracia

La crisis vinculada a la grave pandemia que golpea a la humanidad ha puesto en evidencia las principales debilidades de nuestras formas de organización social: la fragilidad de los sistemas de salud y de los servicios públicos; la erosión, resultado de años de neoliberalismo, de los mecanismos de protección social con los que cuentan los Estados; la insostenibilidad social, económica y ecológica de los modelos dominantes de extracción para exclusivo beneficio empresarial; y, con una intensidad especialmente preocupante, los peligros a los que se enfrentan los sistemas democráticos en todo el mundo.

Hoy la democracia está amenazada y basta con analizar los acontecimientos políticos de los últimos meses en Bolivia, país anfitrión de esta Declaración, para constatar que la principal amenaza a la democracia y la paz social en el siglo XXI es el golpismo de la ultraderecha.
Una ultraderecha que se expande a nivel global, que propaga la mentira y la difamación sistemática de los adversarios como instrumentos políticos, apelando a la persecución y la violencia política en distintos países. Promueve desestabilizaciones y formas antidemocráticas de acceso al poder.
Esta acción antidemocrática se potencia allí donde encuentra poderes comunicacionales a su servicio, que acumulando un inmenso poder de influencia, pretenden manipular y tutelar las democracias en defensa de sus intereses políticos y económicos.


Compartir este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *