Martín Guzmán ante la comisión legislativa de Presupuesto 2021

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El informe sobre el Proyecto del Presupuesto 2021 tiene como lema «Establecer un sendero de desarrollo económico con inclusión debe ser una tarea colectiva»

En la síntesis presentada a la Cámara legislativa nacional, sobre situación actual del país, remarca: «cuál fue el contexto de arranque de esta Administración. En un marco de condicionamientos y restricciones por parte del Estado y demandas sociales crecientes producto del deterioro económico y social de los últimos años, muchas de las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo Nacional durante los primeros meses de gestión estuvieron orientadas hacia el atendimiento de la emergencia.
En aquel contexto de profunda recesión económica irrumpió la pandemia COVID-19. La pandemia ha sido un fenómeno sumamente adverso para el mundo, para nuestro país y, por supuesto, ha
tenido efectos sobre la implementación del plan inicial de esta Administración. La profundización de la emergencia ha obligado a multiplicar los esfuerzos de contención y asistencia a los distintos
sectores y actores, en un contexto decididamente adverso para las finanzas públicas»

«La política económica implementada durante el período 2016-2019 tuvo un impacto directo en la baja de los niveles de la producción, el empleo y los salarios, y profundizó los déficits estructurales de la economía argentina como consecuencia directa de un proceso de desinversión en áreas críticas como lo son la infraestructura pública, la educación, la ciencia y tecnología y la salud.
Asimismo, el proceso de sobreendeudamiento colocó al Estado nacional en una situación de extrema vulnerabilidad, que culminó con la reprogramación de los compromisos en moneda
nacional y la cesación de pagos en el caso de la deuda en moneda extranjera» pormenoriza la síntesis sobre el proyecto legislativo referido al Presupuesto 2021.-.

Además se detalla: «Las políticas públicas implementadas durante el primer trimestre de 2020 persiguieron los siguientes objetivos: Reforzar los ingresos de las y los argentinos más vulnerables; Recomponer el poder de compra de los salarios y las jubilaciones; Reactivar el aparato productivo y Fortalecer la moneda nacional»

Aparejada a estas propuestas gubernamentales, el funcionario en su informe expresó: «El giro en la orientación de la política económica comenzó a mostrar resultados auspiciosos al poco tiempo. Los ingresos reales comenzaron a recomponerse y muchos sectores productivos frenaron su caída. En febrero de 2020, la producción industrial acumuló un crecimiento de 3,3% respecto a noviembre (sin estacionalidad), los precios se desaceleraron al 2,0% mensual (la inflación fue de 3,7% en diciembre de 2019) y el poder de compra de los salarios del sector privado registrado creció 2,5% en términos interanuales después de 24 meses consecutivos de caída.»

No obstante reconoció que la irrupción de la pandemia COVID-19 en aquel escenario de incipiente recuperación y estabilización sufrió un cambio intempestivo tras la irrupción del coronavirus, un fenómeno sanitario global que fue declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud el lunes 11 de marzo de 2020. Esta circunstancia obligó a la Argentina a ampliar la emergencia pública en materia sanitaria mediante el dictado del Decreto N° 260 de fecha 12 de marzo y a declarar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) mediante el Decreto Nº 297 del día 20 de marzo.
A nivel global, la pandemia produjo una alteración profunda del funcionamiento de las economías a través de un impacto tanto sobre la oferta como sobre la demanda: se paralizó una parte sustancial de la producción de bienes y servicios al tiempo que se alteraron los patrones de consumo de las familias, generando una crisis macroeconómica inédita en la historia.

Esta es una crisis: I. PROFUNDA: Si bien el grado de incertidumbre aún imposibilita conocer la verdadera gravedad, el mundo está atravesando la peor recesión desde la Gran Depresión de 1930, posicionando a la última crisis mundial de 2009 como un evento menor. Para 2020, se espera que la economía global se contraiga 4,9% cuando en la crisis sub-prime el mundo apenas retrocedió 0,1%.
II. GENERALIZADA: cerca del 90% del PBI global se encuentra en recesión o estancamiento. América Latina caerá 9,4% (-2% en 2009), la Eurozona 10,2% (-4,5%), Estados Unidos 8% (-2,5%) y China, que en 2009 no alteró su crecimiento (+9,4%), este año desacelerará su expansión al 1%.
III. DESIGUAL: la fuerte incidencia sobre actividades económicas como los servicios, donde se concentra la mayor parte del empleo de mujeres y jóvenes, está provocando un daño profundo en
términos distributivos

 

 


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